martes, 19 de agosto de 2008

Transplante de palmeras pequeñas

Para trasladar una palmera de su lugar existen las siguientes opciones:

Talarla. Es lo último que hay que hacer.

Venderla si se trata de un ejemplar mediano o grande. Te puedes dirigir a un vivero o centro de jardinería y proponerle si les interesa.
Si es así, ellos mismos se encargarán de extraerla y llevársela para venderla o mantenerla en sus instalaciones. Recuerda que las palmeras adultas son plantas muy apreciadas y cuestan bastante dinero. Hoy hay una gran demanda en las nuevas urbanizaciones costeras de ejemplares de gran porte.

¿Cómo se hace un trasplante?
Hay especies que son más difíciles de trasplantar que otras.

Por ejemplo, la Kentia (Howea forsteriana) o la Palmera azul (Bismarckia nobilis) son de las más delicadas y el riesgo de que no superen el traúma y mueran es muy alto. Otras son bastante duras, como las Wachintonas (Washingtonia spp.) o la Palmera datilera (Phoenix dactylifera), que incluso admiten ambas el ser trasplantadas con las raíces peladas, sin cepellón (es lo que se conoce como “a raíz desnuda”). La Palmera canaria (Phoenix canariensis) constituye un caso intermedio de dificultad.

Epoca:

La época adecuada para trasplantar una palmera es en primavera y verano. Son necesarias las temperaturas cálidas para favorecer la emisión abundante de raíces. En España comprendería desde mayo a septiembre, ambos inclusive, siendo junio un mes ideal.
En otoño-invierno también se puede hacer (yo en Cádiz lo he hecho con Wachintonas), pero el riesgo de marras es mayor ya que emiten menos raíces.

Trasplante de palmeras pequeñas:
Veamos primero este caso que es relativamente sencillo y luego, con más amplitud, las palmeras medianas y grandes.
Prácticamente una palmera pequeña es como trasplantar un arbusto.Riega el día antes para que la tierra esté húmeda y no se desmorone al sacarla.
Ata las palmas para poder trabajar con comodidad en la base.
Excava una zanja alrededor, profundizando hasta dejar el cepellón suelto.
Envuelve el cepellón en un plástico duro, tela de arpillera, etc. para poder extraerla y moverla sin que se rompa dicho cepellón y no queden las raíces peladas, "desnudas".
Plántala lo antes posible en otro lugar o en un macetón grande.