miércoles, 15 de abril de 2009

Palmeras: propagación

PROPAGACIÓN

Salvo para las especies de tallo múltiple, que se pueden multiplicar mediante separación de uno o varios tallos con sus correspondientes raíces, para el resto de las palmeras se emplea la reproducción sexual por semilla.
Tras recoger los frutos del árbol, se comprueba la madurez fisiológica de la semilla cortándola y observando la dureza y el color del endosperma, que suele ser blanco o crema. La viabilidad de la mayor parte de las semillas de palmeras una vez recolectadas dura poco tiempo, por lo que deben sembrarse inmediatamente después de cosechadas. Normalmente las semillas permanecen viables entre 2-6 semanas, según la especie, y más si se tratan recién recolectadas con algún fungicida protector, introduciéndolas posteriormente en una bolsa de polietileno con aire húmedo y almacenándolas a temperaturas de 20-25º C.
Existen varios factores que pueden afectar a la germinación: temperatura, sustrato, humedad y el que la semilla sea más o menos fresca. Es conveniente el empleo de técnicas que aseguren una germinación satisfactoria, tales como la escarificación, estratificación, tratamiento con ácido giberélico a concentraciones de 5, 10, 25 o 50 ppm. o con una solución de Cloruro de trifenil tetrazolino o simplemente por inmersión en agua.

La cubierta de las semillas de algunas especies contienen sustancias inhibidoras de la germinación, por lo que a veces es conveniente eliminar esta cubierta. Para ello podemos colocar los frutos en un saco y golpear éste con un palo a fin de quebrar la corteza y así proceder a su posterior eliminación lavándolas bajo un chorro de agua. También se pueden poner los frutos en remojo a 60-70º C durante varios días.
Las semillas se introducen en macetas o bandejas con sustrato humedecido compuesto generalmente por mezclas que proporcionan un buen poder retentivo de la humedad y fácil aireación, tales como turba, mantillo, perlita, vermiculita, arena, picón, etc. El uso de calefacción con temperaturas comprendidas entre los 24-30º C facilita la germinación. Conforme vayan germinando las semillas, las plantitas se transplantarán a macetas de diámetro acorde con la especie, en cuanto tengan la primera hoja y antes de que la raíz haya profundizado demasiado